Septiembre: el estrés de volver a la rutina
Escrito por:Amaia Ramírez, psicóloga en NARE, llama a una reflexión sobre las formas de afrontar situaciones de estrés en el ámbito laboral. Las condiciones laborales y la actitud en el trabajo son variables relacionadas con el nivel de productividad. Estas variables influyen de manera indirecta en la salud y en la calidad de vida de los trabajadores, por eso es importante prestarles atención.
En países como Nueva Zelanda ya se han tomado medidas para tener en cuenta las variables que influyen de manera directa en el rendimiento de los empleados. Entre las medidas a adoptar, se recomiendan reducir los niveles de estrés laboral incrementando la satisfacción personal de los trabajadores. Esto se puede conseguir dejando atrás la idea anticuada de que el empleado es trabajador antes que persona, y que cuantas más horas esté delante de la pantalla más productivo será.
¿Cómo podemos adaptarnos de nuevo a la rutina?
Volver a la rutina puede resultar una acción que se nos haga cuesta arriba, por lo que antes de que los niveles de productividad necesiten de una reestructuración reactiva, es importante pararse a pensar e invertir en medidas preventivas por parte de la empresa.
El apoyo psicológico y la formación de los mandos intermedios son clave para motivar de manera eficaz incrementando los niveles de compromiso de sus empleados. Hay una gran similitud entre el trabajo en las empresas y la psicología deportiva, y es que el trabajo en equipo se puede nutrir de valor.
Por otra parte, el apoyo de los mandos superiores tiene diversos beneficios:
- Aumenta la productividad
- Tiene una influencia directa en el cuidado de la familia y el tiempo de ocio del empleado
- Hace ganar confianza al empleado, ya que siente que la persona está siempre por delante del trabajador.